Jueves 30 de octubre de 2003
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  LA CARNE DE CONEJO, PARA EXPORTACION
Posibilidades y condiciones para el desarrollo de la cunicultura
Las ventas a Europa se reanudaron en 2002, después de siete años. Un especialista explica cómo desarrollar el sector.





AUSTRIA Y HOLANDA, PRINCIPALES MERCADOS.



POR SERGIO SAMUS (*)-

El país —como toda la región— han sufrido en los últimos dos años grandes cambios, tanto en lo social como económico. La historia es conocida.

La cunicultura, en su escala, es un ejemplo de estos grandes cambios: poco tiempo atrás la oferta de carne de conejo superaba a la demanda del consumo interno y exportar era una utopía. La rentabilidad de la actividad era despreciable. Hoy, la demanda del mercado externo supera varias veces a la ofeRta, lo que hace que el precio ofrecido por los frigoríficos exportadores sea tentador y florezcan emprendimientos cunícolas en todas las regiones del país.

Como todo crecimiento rápido, la cunicultura está expuesta a sufrir reveses, ya sea por imprevisión, desconocimiento, negligencia. El conocimiento de lo que se está haciendo es fundamental apra cualquier proyecto económico y agropecuario. El futuro productor debe interiorizarse con todo el proceso productivo antes de abordar la actividad, la tendencia a escuchar sólo el lado bueno garantiza un pronto fracaso.



ELEMENTOS BASICOS. El proyecto debe contemplar algunos soportes básicos:

— La provisión de alimento de calidad acorde al nivel de producción que pretendamos.

— Las instalaciones (jaulas, comederos, provisión de agua, naves, silos) deben diseñarse con la suficiente tecnología como para que la actividad sea eficiente y competitiva.

— No hay que descuidar a los animales. Dicho de otro modo, la genética, la productividad y eficiencia dependen directamente de la capacidad transformadora de alimento en carne que tengan nuestros animales. Para producir, deben estar sanos.

El manejo sanitario racional en la actualidad se sustenta en el concepto de bioseguridad y consiste en la toma de todas las medidas, normas y estrategias tendientes a mantener los criaderos libres de enfermedades desde su inicio y durante toda la vida productiva. Hay que tener en cuenta la elección de la genética, productiva y sana. Y también, la elección de instalaciones que no tiendan a las enfermedades ni los accidentes, que faciliten la higiene y desinfección periódica, la elección del alimento balanceado sano y seguro, la implementación de un plan sanitario preventivo. Si en la cunicultura buscamos un emprendimiento sustentable, debemos tener primero el conocimiento y no guiarnos sólo por la intuición y el entusiasmo.

(*) Director de Ladiprevet.

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