| ||||||||||||||||||
![]() | ![]() | ![]() |
| Tapa | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Política | Economía | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Policía | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Internacionales | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Información General | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Opinión | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Deportes | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Espectáculos | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Provincias | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Historia del día | ||
![]() | ||
![]() | ||
| Todos los títulos | ||
![]() | ||
![]() |
| Argentina Exporta | |||||||||||||
|
ANALISIS ECONOMICO
El gran desafío de encontrar la ruta de la seda China constituye un enorme mercado potencial para la Argentina que no logramos penetrar. Con cerca de 1.300 millones habitantes, buenas tasas de crecimiento, y una alta proporción de la población con un ingreso relativamente elevado, tienen que existir muchísimas posibilidades para exportar. Sin embargo, en los hechos nuestras exportaciones a ese destino son muy reducidas y se concentran en soja, cueros y algún otro producto. El comercio con China presenta en primer término un obstáculo físico, cual es el largo transporte marítimo, ya que el país se encuentra en las antípodas del nuestro. Además, hay poco servicio naval con China. Claro que esto es como el huevo y la gallina: porque si hubiera más comercio, aparecerían compañías navieras interesadas en brindar el servicio. De todos modos, tenemos una desventaja competitiva frente a Australia, Nueva Zelanda e incluso los EEUU y los países latinoamericanos ubicados sobre el Pacífico. El flete incide más en productos de mucho volumen y poco valor unitario, por lo cual debemos apuntar más en la dirección inversa. Sin embargo, el principal inconveniente no es ese, sino la falta de conocimiento del mercado chino y de las formas de venderle, así como la ausencia de comunicación. La economía china se mantuvo cerrada por milenios, con un comercio exterior de significación marginal. Hasta el año pasado el comercio exterior chino entraba en la categoría de comercio administrado, o sea que se resolvía caso por caso, lo cual implicaba siempre un engorroso trámite. Pero en diciembre de 2001 China fue admitida en la Organización Mundial de Comercio, lo que significó un cambio trascendental. Ahora tiene que respetar las normas generales y bajar aranceles de importación. Ya antes había convenido bilateralmente hacerlo para productos argentinos; pero ahora las reglas generales dan más fuerza a la apertura. El otro inconveniente que se presenta es que en China el comercio exterior está en manos de empresas estatales que tienen sus vicios habituales. Los funcionarios que las manejan no son reales empresarios: son burocráticos, lentos y poco proclives a la innovación y al riesgo. En el trato personal se advierte una brecha cultural muy grande; los funcionarios con que se trata piensan distinto, se expresan distinto y a menudo les resulta difícil entender cómo funciona el comercio internacional en un mundo capitalista. China sigue siendo un país comunista, a pesar de que tiene una conducción política pragmática, que confiere creciente espacio a la actividad privada y que tolera la aparición de fortunas. Seguramente China importará crecientes cantidades de soja y también de harina de soja, por el hecho que tiene una alta producción porcina, para la cual requiere alimentos proteicos. Es más eficiente para ellos dedicarse a esto que a producir soja, que necesita grandes extensiones, siendo la Argentina más eficiente en este producto. Pero en materia de soja la Argentina cuenta también con plantas industriales y buena tecnología para transformarla en alimento humano (leche de soja, milanesas y diversas formas de productos semejantes a los que habitualmente se producen con carne vacuna), de modo que podemos aspirar a exportar estos productos con su correspondiente valor agregado. En un mercado tan grande tiene que haber muchos nichos que implican cantidades elevadas. Se ha iniciado una corriente exportadora de vinos, para lo cual quien generó ese negocio compró bodegas en China, con su correspondiente planta de envasado y su red de distribución. También se pueden vender vinos finos para hoteles y restaurantes de categoría, ya que el turismo internacional ha invadido masivamente el país. En tal sentido también se brinda una oportunidad para cortes vacunos de alta calidad, tipo cuota Hilton. Es tarea de nuestros empresarios descubrir las oportunidades y sortear los obstáculos que se presentan. Finalmente el premio puede ser grande.
|
| ||||||||||||
| |||||||||||||