Miércoles 28 de mayo de 2003
  Tapa
  Política | Economía
  Información General
  Opinión
  Deportes
  Espectáculos
  Provincias
  Historia del día
  Todos los títulos
  
  Ediciones
  Internacionales
  Argentina Turística
  Argentina Exporta
  
  Servicios
  Ubbi Mail
  Tu cuenta gratis
  Cartelera de
  espectáculos
Turismo  
  UN IMPERDIBLE EN ENTRE RIOS
El Palacio San José, página de la Historia
La que fue residencia de Justo José de Urquiza impresiona por la belleza de sus 38 habitaciones, excepcional para la época.



IMPONENTE. EL PALACIO SAN JOSE, DONDE VIVIO Y MURIO EL "SUPREMO ENTRERRIANO«".


El Palacio San José, la última residencia del primer presidente constitucional argentino, Justo José de Urquiza, es enorme y su diseño responde a una clara intención: impactar, transmitir el mensaje de que allí residía el hombre más poderoso del país.

Ubicado a 23 km de Concepción del Uruguay (Entre Ríos), es visitado por más de 100 mil turistas al año, que acceden por la entrada posterior, entre la pulpería y la capilla, antiguamente utilizada sólo por la servidumbre y la peonada.

La noche del 11 de abril de 1870, ingresaron a caballo por esta misma avenida sus asesinos, al grito de "¡Muera Urquiza; viva López Jordán!". Adentro, en el que fuera el dormitorio del general —convertido en oratorio por su esposa luego del crimen— hay en un postigo la huella ensangrentada de la mano de Urquiza.

Demanda una tarde entera recorrer sus treinta y ocho habitaciones más las dependencias: escritorios, dormitorios, archivo, biblioteca, sala de juegos; enorme comedor con una gran mesa de caoba donde a diario almorzaban unas 25 personas, pulpería; palomar con capacidad para 650 palomas que se consumían en la cocina; salas de baño, cocina (imperdible), salas de recepción, de costura y bordado con sillitas pequeñas para las niñas y muñecas de porcelana; capilla, cocheras y dos torres de vigilancia. Todo ello, con techos laminados en oro, mármoles, espejos de lunas francesas, lajas italianas, reliquias de tres santos y astillas de la Santa Cruz en la capilla, con una piedra de las catacumbas romanas en el altar; muebles de cedro, caoba, roble y algarrobo, porcelanas chinas...

La construcción del Palacio duró de 1848 a 1865, cuando se inauguró el lago artificial y el templete. Funcionaba allí un establecimiento agrícola-ganadero.

Volver arriba



 
Copyright 2001-2008 La Razón | All rigths reserved
Radio Mitre | TN24horas.com | Clarín.com | Diario Olé | Ciudad Internet | Publicidad