Miércoles 2 de abril de 2003
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  PATAGONIA
Los otros glaciares de Santa Cruz
La villa turística de El Calafate es punto de partida para recorrer todo el impactante Parque Nacional Los Glaciares.



ADEMAS DEL PERITO MORENO, EL PARQUE ENCIERRA EL UPSALA Y MUCHOS GLACIARES MAS.


El punto de partida para conocer cualquiera de los glaciares que encierra la provincia de Santa Cruz es El Calafate, un pueblo de 6 mil habitantes, a 320 kilómetros de Río Gallegos, la capital santacrucense. Atravesar toda la villa turística puede durar apenas unos minutos. El paisaje desértico de la Patagonia en combinación con las particulares casas bajas y de techos a dos aguas hacen un cóctel fantástico, que transmite tranquilidad. Un dato: la avenida principal está limpia de cartelería gigante y los robos son leyendas lejanas.

En el Parque Nacional Los Glaciares, si bien la cita obligada es el majestuoso Perito Moreno —un verdadero gigante blanco de 5 km de extensión y 60 metros de altura sobre el nivel del lago Argentino—, atrapante también resulta la visita a las moles de hielos Upsala, Onelli, Bolado, Agassiz, Mayo, Spegazzini y Frías. No hay otra manera de llegar a estos glaciares del norte del parque si no es a través de los catamaranes que salen de Puerto Bandera. El viaje dura tres horas, pero después de 60 minutos de navegación, ya se ven los primeros témpanos -desprendimientos del Upsala que navegan sin rumbo por el brazo norte del lago Argentino. A la vista son azulados y en algunos casos superan los 10 metros de altura. Mientras la embarcación esquiva los iceberg, sobre los cerros de la península Avellaneda hay un espectáculo aparte: decenas de cóndores sobrevuelan desafiantes el catamarán.

El Upsala asoma entre los cordones montañosos recién dos horas después de haber soltado amarras. Se trata de una muralla blanca de casi 7 km de ancho. El catamarán se enfrenta al hielo y debe regresar. No hay otra salida, la nieve solidificada cubrió todos las ramificaciones que alimentan al lago.

De regreso, la embarcación hace una parada en Brazo Onelli. Después de atravesar a pie 800 metros de bosque, se llega a uno de los sitios más impactantes que tiene el Parque Nacional: el lago Onelli, desembocadura de los glaciares Bolado, Agassiz y Onelli.

¿Qué es lo que ofrece este lugar? Naturaleza pura. Sobre el agua que corre hacia al lago Argentino, hay cientos de pedazos de hielo de distintos tamaños. Incluso hasta se los puede tocar y arrimar hasta la orilla, si se tiene la valentía de saltar entre las rocas sin temor a caerse al agua helada.

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