Miércoles 24 de julio de 2002
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  UN POCO DE CULTURA EN LA VACIONES
Huellas jesuitas en Córdoba
Varios sitios arqueológicos conforman un circuito reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.



LA ESTANCIA DE JESUS MARIA ES UNA DE LAS CONSTRUIDAS POR LOS JESUITAS ENTRE 1599 Y 1767.


Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el Camino de las Estancias Jesuitas en la provincia de Córdoba se impone como uno de los principales atractivos turísticos para esta nueva temporada invernal. Con un recorrido que puede alcanzar los 460 kilómetros, el circuito permite descubrir, además de los pintorescos paisajes serranos, los valores patrimoniales de estas obras desarrolladas por los jesuitas entre 1599 y 1767.



DESDE CORDOBA CAPITAL. La Manzana Jesuítica data de 1599 y está ubicada en el área central de la capital. Abarca la Compañía de Jesús, la Universidad de Córdoba y el Colegio Monserrat.

A 36 km de allí, hacia el sudeste por la ruta provincial N° 5, se ubica la estancia de Alta Gracia (1648), hoy transformada en el Museo Nacional Casa del Virrey Liniers. Está conformada por la iglesia, la residencia, el obraje, el tajamar, las ruinas del molino y el antiguo horno en el primer paredón del sistema de acequias.



EN JESUS MARIA. Otra de las obras jesuitas es la estancia Santa Catalina, ubicada a unos 20 kilómetros al noreste de la localidad de Jesús María. La paz silenciosa que reina en todo el entorno cede el protagonismo absoluto a la magnífica construcción realizada en 1622. Su iglesia es uno de los mejores exponentes del denominado barroco colonial en la Argentina, aunque tiene una evidente influencia de la arquitectura barroca centroeuropea. Además, la estancia encierra la residencia y sus tres patios, la ruina del noviciado y la ranchería, donde vivían los esclavos que trabajaron en la construcción.

La estancia Jesús María (1618) también permite repasar la historia, a través de sus construcciones y de un organizado museo con muestras permanentes de pintura, imágenes religiosas y vestidos de época.

A pocos kilómetros de allí, se ubica la estancia Caroya (1616). Comprende la residencia organizada alrededor de un amplio claustro central, la capilla, el perchel, el tajamar, los restos del molino y de las acequias y las quintas



EN LAS SIERRAS GRANDES. Y a unos 220 km de la ciudad de Córdoba (por la ruta 38), se encuentra la estancia La Candelaria, construida en 1683 en un paisaje de pampa de altura en el macizo serrano. El viejo casco conserva la capilla —allí se conserva una antigua talla de la Virgen de la Candelaria que fue restaurada— y parte de la residencia alrededor del patio central. También abarca las ruinas de la ranchería, corrales, el molino y tajamar, al igual que las acequias.

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